NO ACABARÁN MIS FLORES


No acabarán mis flores,
no cesarán mis cantos.
Yo, cantor, los elevo,
se reparten, se esparcen.
Aun cuando las flores
se ajan y amarillan,
allá serán llevadas,
adentro de la casa
del ave de plumas de oro.

NEZAHUALCÓYOTL

Habrá que aprender a cantar; antes, a desempolvar la voz.

(via nadaquever)